
San Francisco de Macorís, R.D. — El hecho que ha conmocionado a la sociedad francomacorisana tuvo su origen en conflictos familiares que, según versiones de allegados, venían desarrollándose desde hace tiempo entre dos hermanas que convivían en el mismo hogar.
De acuerdo con informaciones ofrecidas por familiares cercanos, la relación entre ambas se encontraba deteriorada, marcada por discusiones frecuentes y tensiones constantes. Estas diferencias se habrían agravado por problemas de convivencia y desacuerdos personales, lo que generó un ambiente de conflicto permanente.

La noche del suceso, una discusión escaló de manera violenta en presencia de otras personas, incluyendo la pareja de la menor involucrada, quien presuntamente intentó intervenir durante el altercado. La situación se salió de control y derivó en un desenlace fatal que cobró la vida de una adolescente de 13 años.

Familiares expresaron su pesar por lo ocurrido y lamentaron que quienes presenciaron el enfrentamiento no lograran evitar el trágico resultado. Asimismo, señalaron que factores externos, como la influencia de las redes sociales y la falta de comunicación familiar, pudieron haber contribuido al deterioro de la relación entre las hermanas.

Tras el hecho, los parientes hicieron un llamado público a la joven de 22 años señalada en el caso para que se entregue a las autoridades y enfrente el proceso judicial correspondiente. Mientras tanto, la comunidad permanece consternada a la espera de respuestas por parte de los organismos competentes.
